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12.09. 2017

África en el Premio Navarra a la Solidaridad

MPOFU-1

Al sur del Sáhara, varias organizaciones y personalidades africanas han demostrado la vitalidad de las acciones de cooperación, denuncia, afirmación de las identidades africanas y construcción de soluciones a los problemas y conflictos en el continente. Se han presentado al Premio Navarra a la Solidaridad 2017 cinco candidaturas de África. La distinción se ha fallado el 8 de septiembre. Ha ganado La Vía Campesina, de ámbito internacional, a la que también pertenecen decenas de colectivos campesinos africanos y que preside la señora Elisabeth  Mpofu, desde Zimbabue.

En África Imprescindible nos hacemos eco de las candidaturas africanas, como expresión de una África creadora y reivindicativa.

Marie Crescence Ngobo (Camerún)

Marie Crescence NgoboEn Camerún se ubica le Réseau des Acteurs du Developpement Durable, que promueve un desarollo integral y sostenible, basado en la soberanía alimentaria, la tradición de los productos locales y el empoderamiento de las mujeres. La candidata Marie Crecence Ngono es su secretaria ejecutiva y preside la junta de COSECAM, una cooperativa de empresas agrícolas.

Marie Crescence Ngobo lleva 15 años de investigación y de acciones en el desarrollo inclusivo, sostenible y en el que las mujeres son protagonistas. De origen rural, soltera, madre de cuatro hijos y tres nietos, es licenciada en Ciencias Económicas en la Universidad de Yaundé y cuenta con varias diplomaturas.

En RADD (2009) el desarrollo sostenible y duradero quiere unir desarrollo económico con la protección del medio ambiente y un desarrollo humano e integral. En esta asociación, Marie Crescence impulsa que las mujeres, especialmente las que viven en zonas rurales remotas,  sean protagonistas y promotoras de su propio desarrollo, mediante la formación y la producción, transformación, la conservación, la modernización y la diversificación de consumo de alimentos locales, sobre todo el aceite de palma local frente a las industrias internacionales. La RADD realiza con las mujeres un vasto programa de alimentos locales en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

En estas tareas participan 400 mujeres emprendedoras de zonas urbanas y periurbanas de Camerún y 1.000 mujeres, integrantes de asociaciones de mujeres campesinas en varias regiones del país, incluidas las mujeres ribereñas afectadas por el monocultivo agrícola.

Ngugi wa Thiong´o

Nguwi wa Thiong'oUna veintena de entidades y personas especializadas en África promovieron la candidatura del gran escritor Ngugi wa Thiong´o, ahora profesor en California, a donde tuvo que trasladarse por la represión policial en su país, Kenia. Entre ellas AfriBuku, LitERAFRica y la editorial Rayo Verde.

Nacido en Limuru en el seno de una numerosa familia campesina, que se relacionaba en gikuyu. Luchador incansable, que mira a los condenados de la tierra, su obra se ha traducido a más de treinta lenguas y es permanente candidato al Premio Nobel de Literatura.

Sus actividades se concretan en su obra literaria, en sus conferencias, debates y entrevistas y como profesor universitario. Es difícil desligar en la figura de Ngũgĩ wa Thiong’o la parte literaria de la de su activismo social y político. Ambas van unidas de manera indisoluble al tratarse de un escritor que entiende la escritura como un medio para el cambio, como una forma de lucha para la liberación nacional, democrática y humana.

Ngugi se ha manifestado a favor de las lenguas africanas desde su intervención en la “Conferencia de Makerere” de 1962 donde expone en Descolonizar la mente.  Un autor que no había sido muy reconocido hasta el siglo XXI, ha pasado a ser muy leído. Sus ensayos Descolonizando la mente (1986) o Desplazando el centro (1993) se han convertido en referentes obligados para los especialistas en estudios postcoloniales del mundo entero. Ngũgĩ wa Thiong’o se ha convertido en todo un emblema en la lucha contra las supervivencias de la colonización por todo el mundo.

Otras de sus obras destacadas son Weep Not, Child,  traducida al euskera por la editorial Txalaparta, bajo el título Negarrik ez, haurra. Su primera fue The River Between. Después, entre otras Un grano de trigo, (1967) y Petals of Blood (1978). En kikuyu, su lengua materna escribió Caitaani mũtharaba-Inĩ, (El diablo en la cruz),1980, Calificada de “crítica demoledora de la Kenia moderna”, el autor refleja las huellas dejadas por el imperialismo británico y el protagonismo de las mujeres. Matigari (1986) está considerada una sátira memorable de la traición a los ideales humanos. Su libro Sueños en tiempos de guerra. Memorias de infancia (Editorial Rayo Verde, 2010) es el extraordinario retrato autobiográfico de su niñez en este entorno rural.

 

Mujeres africanas y derechos humanos

THERESE

Casa África  presenta esta candidatura. Como dice su director:  “Cuatro mujeres que luchan por dignificar su sociedad a través de la defensa de los derechos humanos desde cuatro lugares muy distantes entre sí del continente. Su labor se desarrolla en la protección de mujeres y niños, cuyos derechos más elementales son vulnerados ya sea por la guerra y los conflictos armados, por costumbres y tradiciones que no se sostienen o por intereses espúreos.”

Theresa Kachindamoto es la gobernadora de Dezda, uno de los distritos de Malaui más poblados y su acción está encaminada a erradicar el matrimonio infantil. En sólo 3 años ha logrado detener más de 2.000. Se ha enfrentado con dos problemas: el matrimonio infantil y los rituales de iniciación sexual en niñas y adolescentes.

Hullo GuillabertHulo Guillabert actúa como defensora de los derechos de los niños, especialmente de los niños-mendigo (talibés) víctimas de la trata de seres humanos y de la explotación económica de las personas adultas en Senegal. Profundamente panafricana, es activista de la Renaissance Africaine y de su Revista Bonnes Nouvelles d’Afrique en Iiternet y de los Encuentros  de África Conciencia con sus conferencias mensuales en el monumento al Renacimiento Africano. Es autora de una novela, “Dior – Felicidad Voluntaria” con un mensaje que despierte a la juventud para cambiar sus países. Igualmente, trabaja en el apoyo a la población albina. Ha fundado el Colectivo DOYNA, que difundió el manifiesto «DOYNA STOP à la Mendicité des Enfants au Sénégal», y ha organizado manifestaciones pacíficas y acciones de sensibilización contra esta lacra.

Victoria NjuraLa activista Victoria Nyanjura señala que los gobiernos, en vez de proteger a su población, han permitido que les fuera arrebatada su infancia. Como ella, una mujer de 36 años, secuestrada en 1996 por el Ejército de Resistencia del Señor (LRA), cuando apenas tenía 14 años. Violada y obligada a contraer matrimonio con un comandante de la milicia, fue trasladada en 1997 a Sudán del Sur, donde los niños se convertían en soldados y las niñas en esclavas sexuales. Victoria logró escapar e inició un proceso de rehabilitación antes de regresar con su familia. Volvió a estudiar en 2010 y se licenció en Sociología del Desarrollo. Ha trabajado como defensora de los derechos humanos y miembro de la Red de Promoción de la Mujer (WAN) en el Proyecto de Justicia y Reconciliación (JRP). Ahora lleva acabo su tarea en la  Misión de Justicia Internacional (IJM), una organización internacional no gubernamental que apoya a los gobiernos para proteger a las personas vulnerables a la violencia.

Oumou Sall SeckOumou Sall-Seck fue elegida por primera vez alcaldesa de Goundam en la región de Tombuctú (Malí) en julio de 2004. Se le impidió ejercer su función de alcaldesa en abril de 2012 a agosto de 2013, debido a la ocupación yihadí de parte de Malí. Después ha luchado contra la violencia en África Occidental y el Sahel; la reconciliación y el diálogo y transfronteriza e interregional. En la reconstrucción de Malí  resulta esencial el papel de la mujer en la sociedad y en la política. Reelegida alcaldesa en mayo de 2009, durante sus dos mandatos el desarrollo local y socio-económico y la mejora de las condiciones de vida de las personas de la población han sido la prioridad de su programa. Experta ante el Alto Representante del Presidente de la República para el diálogo inclusivo intermaliense, ha asistido al proceso de negociación para la paz y la reconciliación entre los rebeldes y el gobierno de Malí en Argel.

 

Synergie de femmes

Justine MasikaSynergie de femmes pour les victimes de violences sexuelles es una organización de la sociedad civil congoleña, creada en febrero de 2002 como respuesta a la terrible situación de la mujer en el Este de la República Democrática de Congo. La propuesta para el premio ha procedido de la ONGD española Alboan.

En ella, las diferentes organizaciones de mujeres congoleñas coinciden en un mismo objetivo: la movilización de las mujeres en torno a la lucha contra la violencia sexual, generando procesos de concienciación y empoderamiento de las víctimas. Actualmente está formada por 35 organizaciones de mujeres.

Entre sus actividades destacan el acompañamiento de las víctimas de violencia sexual en ámbitos de actuación como el médico sanitario, psico-social, jurídico y de generación de ingresos; reflexión y diálogo y actuaciones para luchar contra las causas que generan esta violencia sexual.

Su presidenta, Justine Masika, en el año 2007 tuvo que refugiarse en Bélgica durante un par de años por agresiones a su familia. Después decidió regresar para poder seguir realizando su trabajo.

 

María Rosa Jorge Obete

Rosa Jorge ObeteDe Mozambique es la agricultora María Rosa Jorge Obete, propuesta por la União distrital de Camponeses de Namaacha. Nacida en Manica, Rosa trabaja la tierra para mantener y educar a sus cuatro hijos. No solo realiza un trabajo de supervivencia, sino que es una activa integrante de la UNAC, en el distrito de Namaacha y pertenece  a la Asociación APMONA, creada en 1999 y legalizada en 2004. Esta Organización de Productoras de Fresas de Namaacha, es una cooperativa que divide la tierra en parcelas individuales y colectivas, donde se diversifican los cultivos utilizando siempre fertilizantes orgánicos. El professor e investigador Boaventura Monjane subraya “con modelos como el de APMONA, en el que otras mujeres recolectan semillas nativas, la agricultura es más inclusiva, sostenible, equitativa y estable”.  El cambio en el campo  ha llegado cuando las mujeres comenzaron a organizarse en las organizaciones locales productoras. Una de ellas es Rosa Jorge Obete, cultivadora y secretaria de la Asociación de Productores de Fresa Namaacha (APMONA), compuesta principalmente por viudas, separadas y sus familias. La agricultura es su principal (y en muchos casos sólo) actividad económica para sostener a la familia. La Asamblea de la Mujer Rural también ha sido activa en la recolección, mejora y conservación de semillas nativas, cultivar la tierra y producir alimentos con principios agroecológicos.

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